21 de febrero de 2026 -- Martes de la 16ª semana par
Mi 7, 14-15. 18-20; Mt 12, 46-50
Homilía
En la tradición judía, la familia y el clan eran extremadamente importantes. La lealtad a la familia y al clan era más importante que cualquier otra cosa. Ciertamente, Jesús muestra un tierno amor por su madre; durante su infancia está sometido a su padre y a su madre. Pero al mismo tiempo pone fin a la supremacía de la familia y a la exclusividad de la relación con ella. El amor ya no debe tener límites. Debe extenderse a todos, incluso a los enemigos.