Homilías de Dom Armand Veilleux en español.

9 de agosto de 2026 --19º domingo ordinario "A"

1 Reyes 19:9a,11-13a; Romanos 9:1-5; Mateo 14:22-33

                                                                            HOMILÍA

          Todas las lecturas de la misa de hoy nos hablan de encuentros con Dios.  Pero son encuentros verdaderamente desconcertantes e inesperados. Elías era un profeta ardiente, que destruía a los enemigos de Dios y estaba dispuesto a mover cielo y tierra para hacerlo.  Y sin embargo, cuando se encontró en el monte de Dios, el Horeb, el Señor le hizo conocer su presencia no en el violento huracán que partió las montañas y destrozó las rocas, ni en el terremoto y el fuego, sino en una suave brisa.

Sábado de la 18.ª semana «B» — 8 de agosto de 2026

Habacuc 1,12-2,4; Mateo 17, 14-20 

                                                                H O M I L I A 

          Hacía algún tiempo, Jesús había enviado a sus discípulos en misión, con la orden y el poder de anunciar la Buena Nueva, curar a los enfermos y expulsar a los demonios. Habían regresado llenos de alegría y orgullosos de que incluso los demonios les obedecieran.  En el Evangelio de hoy somos testigos de una de sus primeras derrotas, y también podemos observar lo que podríamos llamar la pedagogía de Jesús.

5 de agosto de 2026 -- Miércoles de la 18ª semana, año par

Jer 31, 1-7; Mt 15, 21-28

                                                                                             Homilía

          El Evangelio de ayer nos dio un ejemplo de la fe del apóstol Pedro: una fe generosa y débil a la vez.  Hoy, la lectura del Evangelio nos da el ejemplo de una fe muy profunda y fuerte en una mujer que no pertenecía al pueblo de Israel.  Una fe tan fuerte que no sólo hizo que Jesús "cambiara de opinión", por así decirlo, sino que incluso ella influyó en su ministerio.

7 de agosto de 2026 -- Viernes de la 18ª semana

Nahum 2:1...7; Mt 16:24-28

                                                                       Homilía         

          Todas las llamadas del Nuevo Testamento son llamadas individuales y personales.  Jesús no hace llamadas generales a cualquiera que quiera ser su discípulo.  Siempre es un "¡Ven, sígueme!" dirigido a una persona concreta.  Sin embargo, aquí, inmediatamente después del primer anuncio de su pasión, Jesús enumera algunas de las condiciones que deben cumplir todos aquellos que son llamados y que desean responder a esta llamada.

4 de agosto de 2026 -- Martes de la 18ª semana, año par

Jer 30, 1-2. 12-15. 18-22; Mt 14, 22-36

                                                                         Homilía

          El elemento central de este Evangelio lo sitúa el evangelista san Mateo entre dos manifestaciones de la atención de Jesús a los hambrientos y a los enfermos.  En efecto, nuestro texto comienza con la mención de la multiplicación de los panes y termina con la de las muchedumbres que llevaban a sus enfermos a Jesús para que se curasen incluso con sólo tocar la borla de su vestido.

6 de agosto de 2026 - Solemnidad de la Transfiguración

Dan 7,9-10.13-14 o 2 Pe 1,16-19; Mt 17,1-9

                                                                             Homilía

            Este relato evangélico, generalmente conocido como la "Transfiguración", corresponde a un estilo literario conocido como apocalíptico.  Es un estilo que se encuentra no sólo en el último Libro del Nuevo Testamento, conocido precisamente como el Apocalipsis, sino también en varios pasajes de los Evangelios. El leccionario litúrgico de la fiesta de hoy nos ofrece, con toda razón, como primera lectura una visión del Libro de Daniel, que sigue precisamente esta línea. 

3 de agosto de 2026 – lunes de la 18ª semana

Jer 28, 1-17; Mt 14, 22-36.

                                                                HOMILÍA

          En el Evangelio de hoy, Jesús se manifiesta como Dios a sus asustados discípulos caminando sobre las aguas.