CAPÍTULO XIX

EL MODO DE SALMODIAR


 

1 Creemos que Dios está presente en todas partes, y que "los ojos del Señor vigilan en todo lugar a buenos y malos" (Pr 15,3), 2 pero debemos creer esto sobre todo y sin la menor vacilación, cuando asistimos a la Obra de Dios.

3 Por tanto, acordémonos siempre de lo que dice el Profeta: "Sirvan al Señor con temor" (Sal 2,11). 4 Y otra vez: "Canten sabiamente" (Sal 46,8). 5 Y, "En presencia de los ángeles cantaré para ti" (Sal 137,1).

6 Consideremos, pues, cómo conviene estar en la presencia de la Divinidad y de sus ángeles, 7 y asistamos a la salmodia de tal modo que nuestra mente concuerde con nuestra voz.

 

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